Definición

Consiste en una primera fase en la preparación de la documentación necesaria para iniciar una relación judicial, para posteriormente realizar un control, seguimiento y apoyo a letrados, procuradores, durante toda la vida del procedimiento.

 

Ventajas

- Liberación de recursos humanos y técnicos a otras tareas o áreas de nuestras cuentas
- Acortamiento de los plazos actuales de preparación de la documentación.
- Mayor control sobre los asuntos judiciales, acelerando la realización de las actuaciones procesales de los letrados y procuradores asignados al expediente.
- Permite regularizar o llegar a acuerdos de pago gracias a la realización de gestiones de cobro paralelas a la preparación o seguimiento del procedimiento.